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FUERZA IGUAL A SALUD

Publicado el Miércoles 28 de Junio de 2017

Aunque cada vez hay más concienciación, cosa que me alegra, aún sigue existiendo mucha desinformación en cuanto a los Entrenamientos de fuerza, sobretodo cuando además nos referimos al sexo femenino, niños y gente de avanzada edad.

Durante mi carrera profesional, me he encontrado y sigo encontrándome con muchos casos de clientes de estos perfiles, que cuando empiezan su preparación física temen el trabajo con cargas y entrenamientos de fuerza máxima... mujeres, niños y gente de avanzada edad. Entre mis clientes se encuentran mujeres y hombres de muy distintas edades con los que he trabajado este "sistema" y he obtenido resultados asombrosos no solo a nivel estético, sobretodo a nivel Salud, Manolo de 66 años entre otros de mis clientes puede dar cuenta de ello.
Es obvio que si no sabemos nuestras cualidades, aptitudes y punto de partida en cuanto a rangos articulares y resistencia a la fatiga o al esfuerzo, tengamos miedo cuando nos hablan de levantar cargas altas (adecuadas siempre al nivel del individuo) por ello, quiero compartir con vosotros, que es, para que y porque no podemos dejar de lado el Entrenamiento de Fuerza.

Partiendo de que la Fuerza es la capacidad física para realizar un trabajo o un movimiento, que importancia crees que tiene para tu vida cotidiana?

Los beneficios del entrenamiento de fuerza incluyen el aumento de masa muscular, fuerza del tendón y ligamento , densidad ósea, flexibilidad, tono muscular, tasa metabólica y mejores posturas de apoyo.

Existen muchas denominaciones que implican el desarrollo en el entrenamiento de la fuerza muscular, estos responden a las características del proceso de incremento de la fuerza mediante algunas directrices:

- Desarrollo de la flexibilidad articular.
- Desarrollo de la fuerza de los tendones.
- Desarrollo de la fuerza del tronco.
- Desarrollo de los músculos estabilizadores.
- Desarrollo multiarticular.

En mujeres se ha comprobado científicamente que el entrenamiento de fuerza es una manera extraordinaria de perder peso y tonificar dando firmeza al cuerpo. Además disminuye el riesgo de osteoporosis , dolores de espalda y artritis. Al igual que reduce la probabilidad de problemas cardiacos y el estrés.

En adultos mayores, el descenso de la masa muscular que acontece a lo largo del proceso de envejecimiento no es un fenómeno aislado, sino que está fuertemente ligado a un paralelo aumento de la masa grasa(obesidad sarcopénica).(Gallagher, et al. 2000).

En condiciones de obesidad el aumento principalmente por hipertrofia de los adipocitos se ha asociado a la desregulación del tejido adiposo que conlleva un remodelado de su estructura y posterior inflamación con repercusiones tanto a nivel local como sistémico, es lo que se conoce con el nombre de Lipoinflamación. Como consecuencia final, la lipoinflamación puede favorecer la persistencia y aumento de la obesidad debido a que favorece el depósito de lípidos como consecuencia de la mala utilización de los carbohidratos que serán derivados en mayor proporción al hígado convirtiéndose en grasa, y disminuye la saciedad lo que favorece la sobre ingesta. (Pimentel, Ganeshan, Carvalheira, 2014).

Es por esta "cascada metabólica" por la que coge especial importancia la correcta prescripción de PROGRAMAS DE FUERZA MUSCULAR para prevenir y tratar dichos procesos. Debemos de considerar el músculo como "un potente órgano endocrino".

¿POR QUÉ NO ES SUfiCIENTE CON ACTIVIDAD FíSICA O EJERCICIO DE BAJA-MODERADA INTENSIDAD?

En la mayoría de las ocasiones frente a estas patologías cardiometabólicas, nos encontramos con que la prescripción de ejercicio físico, se limita con "salga usted a caminar" o programas de ejercicio de baja-moderada intensidad.

¿Es este tipo de prescripción la más adecuada?

El ejercicio físico, específicamente el entrenamiento de la fuerza, ejerce un estímulo más positivo sobre la prevención y pérdida de masa muscular que el ejercicio de resistencia, que provoca un beneficio mayor sobre el sistema cardiovascular.

Se ha podido comprobar científicamente que los ejercicios más eficaces son los de alta intensidad (70-80% 1RM), incluso en ancianos. En ambas poblaciones el trabajo de alta intensidad debe de ir precedido de un acondicionamiento físico general de fuerza.

El ejercicio de fuerza en adultos mayores mejora la masa y la fuerza muscular, el equilibrio y la resistencia cardiovascular (Latham, Bennett, Stretton, & Anderson, 2004).

Mario Sainz. Entrenador Personal.